Sunday, September 16, 2007

texto corto maltes numero dos...

bueno no actualizar mucho ultimamente, estoy componiendo y he empezado el cole... he terminado una canción ,,, que pienso que se llamará Notre Dame y tu... me voy a poner el día con las cosas...

he estado en en el cole,,, y me asombra ver a los alumnos que han crecido mucho... el hecho de tener la plaza fija en un sitio te permite una cosa... verlos crecer desde pequeñitos... desde los 12 años a los 18 o un poco más... es una cosa que solo te puede pasar unas 5 veces en la vida... me deprime saber eso.. pero la alegría de que se acuerdan de ti me sirve...

ahí va el texto...



Secreto número dos

El primer viaje de mi vida me llevó a Nueva Caledonia. Por tratarse el primero quería llegar al lugar más lejano de mi hogar. Reconozco haber estado muy asustado y lo aterrador que fue comprender que yo no era un viajante nato. Si seguí en éxodo fue porque conocí a Pandora Groovesnore.

Nueva Caledonia

Ella refleja la idea de mujer que ha superado a su familia, a su marido y a todos los perdedores de la tierra. ¿De qué sirve un barco si deseas al marinero que no lo tiene? ¿De qué sirve una vida si no existe vida? ¿De qué sirve un tótem carísimo de Nueva Caledonia si nunca vas a ir?

A partir de aquel día mis textos solo hablaron de Cicatrices: de una cicatriz sale una mujer, pero no lo es hasta que no se vuelve a convertir en herida. Hay mujeres que aman sólo una facultad en los hombres y esa es la beligerante falta de bondad. Si son capaces de dominarlos se convierten en la mujer más feliz de la tierra.

Pandora Groovesnore

La vi por primera vez y no supe quién era. No encontré en ella otra cosa que no fuera su poder, su dinero y su posición. Llegué a su encuentro lleno de enfermedades. La vi en dos ocasiones. La primera antes de saber qué me pasaba, y la segunda después de saber lo que nos pasaba a los dos. Los primeros días allá en Nueva Caledonia fueron terribles. Aquella humedad me estaba matando, el calor y mi mala suerte hacían el resto. Saqué fuerza una tarde y paseé por el puerto. Yo estaba vestido a la manera europea, con la vergüenza como ropa interior y con la limpieza como colores predominantes.

Me senté en un lado del muelle y escuché a dos marineros hablar sobre Pandora. Decían amar su rostro, el tabaco de su padre, los barcos de su esposo y el futuro más allá del horizonte. En esto último era en lo que se confundían.

Escuché que volvía a las 6 de la tarde de un viaje de placer y que seguro descendería del paraíso en la parte norte del puerto. Caminé febril y exhausto, me lavé la cara y corregí mi pelo en las vidrieras de una tienda de aparejos.

A las 6 en punto llegó ella, con la ropa mojada, con los labios rotos, con la mirada perdida, pero el mar estaba tranquilo, no podía haber sido una tormenta.

Me acerqué a ella y percibí el olor a tabaco, admiré la belleza de su rostro, envidié el barco de su esposo; pero al mirar el horizonte me pareció que se acercaba conforme ella andaba hacia la cuidad. Nunca podré olvidar esa primera visión, la de Pandora caminando y arrastrando el horizonte a su paso.

Se alejó. Los barcos comenzaron a retorcer sus maderas a ritmo. Volví a mi habitación y pasé allí más de dos semanas. Una tarde volví a pasear, mi ropa estaba sucia, mi vergüenza en los jirones del abrigo, mis colores eran oscuros y mi pelo se había vuelto negro. Caminé y un marinero se acercó a mí diciendo:

- Ya hace tiempo que deberías haberte ido.
- ¿Por qué?, pregunté.
- Ella se ha enamorado de ti, y nos has traído mala suerte a todos.
- ¿Quién?, le dije asustado.
- Pandora Groovesnore.

Quería encontrarla, pero lo que más me angustiaba era saber por qué se había enamorado de mí sin siquiera antes haber hablado: esas cosas no ocurren pensaba yo entonces.

Era mi primer viaje, el más lejano, el más doloroso y para entonces pensé que tenía bastante. Caminé al primer barco y pregunté si necesitaban a alguien que estuviera decidido a dejar el puerto esa noche. Me preguntaron si escapaba de algo y yo contesté que sí pero que no causaría problemas.

El barco zarpaba a las 9 de la noche y yo estaba inmóvil sabiendo que el miedo sería mi guía para el resto de los días. Tenía oxido en los pies y arena en las uñas, sabía cuál era mi enfermedad, el miedo.

Me acerqué un momento a la tienda del puerto y compré ropa limpia, quería que mi madre me viera sano al llegar a casa. Cuando salí de la tienda allá estaba ella. Esperando mi salida dándome la espalda. Se alejó despacio y yo caminé tras sus pasos como el horizonte el día en que la conocí. Mientras me llevaba a la escalerilla del barco no paró de hablar, no paro de amarme, por primera y última vez.

“¿Cuántos zapatos tienes mi amor? ¿Cuántos barcos tienes? ¿Cuántos sombreros?
Querrías saber por qué te amo, la respuesta es sencilla, porque no tienes horizonte.
Eres un miserable y yo una princesa, acostúmbrate, siempre te ocurrirá así. Yo no soy tu mujer ni lo seré nunca, pero me enamoré de ti. Acostúmbrate, siempre te ocurrirá así.
Cuantos zapatos tienes, espero que te sirvan”


Así me subí al barco y no dejé de viajar porque, a diferencia de Pandora, el horizonte no me pertenece. Siempre soñé con descansar sentado en el borde del mar. Con mi ropa limpia y mis miedos ocultos. Eso no pasó jamás, volví a casa y el horizonte se quedó quieto. Allí sentadas, semidesnudas, se quedaron Pandora Groovesnore, Soledad lokärth esperando su juicio, Morgana la medio hermana del Rey Arturo, Esmeralda con mi libro de regalo, Mélodie Gael y todas las demás…

Allí ,en el borde del horizonte donde esta la frontera entre la realidad y la ficción, se entretienen, ríen en voz alta, beben de sus copas y me llaman de vez en cuando. Hace años que dejé de buscarlas porque ellas me enseñaron los nombres de cada una de mis enfermedades. Pero sólo ellas saben lo cerca que estuve del horizonte.

9 comments:

if said...

Gracias...hoy me has dejado sin otra palabra.

Anonymous said...

guauuuu...lo mismo que lo que dice if

Anonymous said...

tengo la impresión que eres un gran escritor,,, que llevas demasiado tiempo trabajando para otra gente. tal vez deberías hacer una carrera en solitario, porqué no te lo planteas, sería demostrar todo el nivel que has adquirido en todos estos años y por tu forma de hacer canciones y textos literarios creo que estás perdiendo el tiempo.

rizino said...

mira,,, eso es un sentimiento que todos los que hacemos cosas tenemos en ocasiones... yo he estado en bandas que no merecían la pena.. y no voy a volver a tocar con gente así, pero estoy con gente a la que quiero mucho, gente con la que soy feliz, las cosas tienen su tiempo y se terminan pero vivir estos años con fran y sergio es algo a lo que no voy a renunciar,,, y lo digo con conocimiento de causa,,, hay mucho mediocre en el mundillo, gente que te vende por nada, y eso es muy triste...

el otro día estaba viendo el documental de daniel johnston y me moría de pena, alguien con mucho talento que lo adoran por lo extraño y lo tenebroso de vivir la vida que él vive,,, yo quiero ser feliz... y ser reconocido también, no digo que no,,, pero después de pasar cosas ridículas con gente patética, no voy a cambiar... un día dejaré de hacer cosas con gente y me enfrentaré a una caerrera personal,,, puede ser, pero he estado desde el 93 haciendo discos y sé la gente que vale, soy feliz...

es más quiero hacer cosas que nunca vaya a olvidar,,, porque de los mediocres y las cosas feas se olvida uno enseguida,,,

agradezco un monton que la gente me diga que tengo talento pero en la vida no sólo sirve el talento,,, en la vida uno tiene que ser feliz,,,

¿de que sirve que todo el mundo te diga que eres bueno si no te mueres porque ese tipo de gente te lo diga? de que sirven los discos si no tienes el orguillo de haber luchado por ellos con gente a la que amas...

independientemente te agradezco que me digas eso... soy como soy...

if said...

Llegué hasta aquí para agradecerte la música y una canción, que para mí ha sido la mejor del año , "Banderas rojas". Te he inundado de comentarios el blog y siempre has sido agradable , sencillo y tierno. Jamás has reaccionado de una manera altiva o con soberbia: justo lo contrario.Cuanto más te alabábamos, cuantos más piropos te dejábamos caer en estas ventanas, más te parecías a cualquiera de nuestros amigos, más nos demostrabas que eras un tipo "normal" (en el mejor sentido de la palabra normal, que para mí, al menos lo tiene). Me deslumbraste con tus postales de los conciertos y conseguiste q a través de ellas compartiéramos vuestra gira y tus recuerdos. Cuando leo lo q escribes sobre Fran o Sergio me emociona pensar que aún quedan personas como tú que llenan la palabra amistad de significado.El lunes me quedé flipada con el post: era, es un relato brillante, un chute de literatura en vena.
Pero hoy te has superado.Tu respuesta al comentario de anonymous me confirma lo q ya sospechaba. No quiero confundir el sentido de lo q escribo saturandote con elogios,no quiero q pienses q soy una fan obsesiva porque tampoco es eso, y sin embargo hoy desarmada por tu lucidez, te los regalaría todos.
Pero en realidad lo q te mereces es ser feliz siempre, feliz como tú has descrito, como tú eres.
Porque el talento no puede estar en mejores manos.
Un beso y todo mi respeto.

rizino said...

yo agradezco un monton estas cosas, por lo menos la confianza en lo que uno hace,,, porque casi siempre son cosas bizarras, extrañas y metafísicas que te dejan en la frontera de lo importante y lo accidental de la vida...

gracias a todos una vez más

laura said...

eres taaan majo o es falsa molestia? no me queda muy claro...

rizino said...

bueno, es una pregunta un poco complicada, es algo que uno mismo no lo puede saber. pero al final uno es fruto de sus posturas.

Isaac said...

Perdón por el cambio de tema, pero... me rindo... ¿a qué canción vuestra decís que se parece la de Edurne? No lo pillo.
Salvando mucho, mucho, mucho las distancias, rítmicamente el único parecido que he visto es con "First of the gang to die", de Morrissey.